jueves, mayo 07, 2009

Hombre parado


Esa noche, con la luna pública de todos, casi en un relato de cuadros habían otros...

El otro ÉL, cerca de su chimenea junto a un ella que no buscaba nada.... nada ( El hombre miraba el fuego y guardaba silencio, su mirada se perdía y no regresaba)

Ella, que en su inmensidad seductora , de piel color tierra, ojos cercanos a lo oscuro del deseo....
Miraba , lo miraba como se mira al mar de noche... no conociendo nada, calentándose en la distancia.

Allí , algo sucedió.... Las hélices del deseo, la máquina traga monedas comenzó a funcionar...

Comenzó de repente un juego peligrosamente penetrante, lleno de arrepentimiento, sed y movimiento... que penetraba la comisura de los labios, los bordes de la lengua , en ese movimiento zigzageante, del sentir - ser feliz ahí de nada, con un extraño, en un ahora, que se elige en ese instante... donde los pensamientos daban vueltas en un torbellino clásico:
- ¿Sí o No?
¿Ser no ser ?

ALERTAAAA: ¡CUIDADO CON LAS CARICIAS!


Mira que luego viene el arrepentimiento...
La razón de la no razón que mi razón ya no quiere más conocer.... ¡DEVORADORA!

Las piernas entreabiertas y la humedad de la noche desbordándose.
Erotizando los vidrios llenos de malicia, intención...Donde el vaho pecador
caía - caía, corría... por ellos.

Con una puerta que no se atrevía a decir :
De repente.... de pronto tal vez